Reseña: «Soy Frankelda» (2025)

Por: Alejandro Moreno

Soy Frankelda es dirigida por los hermanos Roy y Arturo Ambriz, dos directores, escritores y productores, que a lo largo de su trayectoria se han especializado realizar múltiples proyectos con la técnica de Stop-Motion. Entre ellos; Los sustos de Frankelda (2021), una serie animada estrenada en HBO MAX, de la cual la película funciona como precuela, mostrándonos la historia de origen de la protagonista.

En pocas palabras la película cuenta la historia de Francisca Imelda – más tarde Frankelda – una brillante y creativa escritora, que al ser constantemente rechazada en el “mundo real”, es reclutada por el Herneval, el príncipe de un mundo de ficción, para ser la nueva pesadillera del reino. Esto la pone en conflicto con Procustes, el antiguo y poco original pesadillero, que decide hacer hasta lo imposible por apoderarse de las historias de Frankelda y del reino.

Soy Frankelda hace una increíble labor haciendo que sus personajes y los entornos que los rodean tengan un diseño único y memorable, tomando aspectos góticos y del folclore mexicano. Sin embargo, se podría decir que el principal problema de la película se encuentra en su forma.

A pesar de tener un claro punto final en la historia – ya que es una precuela de la serie original – la película es poco clara en el desarrollo de su mundo y sus personajes, eligiendo utilizar la exposición por medio de diálogos en lugar de acciones. En prácticamente cada momento vemos como los Frankelda, Herneval, Procustes y el resto del elenco, te dicen como se sienten y que es lo que quieren en lugar de mostrártelo con sus acciones. Lo que hace que después de un tiempo la experiencia en lugar de ser dinámica y entretenida se vuelta tediosa y aburrida.

Imagen: HBO MAX

Otro problema se encuentra la falta de claridad sobre el mundo en donde transcurre la historia. La película hace poco esfuerzo por exponer – irónicamente – cuales son las reglas del mundo de la ficción, lo que crea preguntas innecesarias en el espectador haciendo que realmente no pueda generar un efecto emotivo conforme transcurre la historia, concentrándose en ver lo que sucede detrás de la cortina.

Aunque Soy Frankelda nos plantea en un principio el tema principal – el poder de las historias y la importancia de crear arte – la historia no justifica de ninguna manera su extensión. La edición al momento de transaccional de una secuencia otra hace que se perciba como una serie de viñetas independientes en lugar de contar con flujo constante, sintiendo que pudo haberse contado en máximo 40 minutos – como al parecer estaba originalmente planeado. A pesar de su importancia histórica en la industria cinematográfica mexicana, siendo el primer largometraje mexicano con la técnica Stop-Motion, además de contar con personajes memorables y secuencias genuinamente entretenidas – “El Príncipe de los Sustos” – termina siendo una película en su mayoría tediosa con la que no se logra conectar emocionalmente, ni capturar por completo la atención del espectador.

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