Por: Alejandro Moreno
Originalmente basada en un artículo del periódico The New Yorker en 1990, “Coyote vs. ACME”, sigue la historia de como Wile E. Coyote (sí, ese es su nombre), después de décadas de utilizar artículos defectuosos de ACME, decide demandar a la enorme corporación con ayuda de Kevin Avery, un fracasado abogado dueño de un pequeño despacho. Sin tener otra opción, los dos protagonistas, se verán envueltos en una enorme conspiración que involucra a tanto humanos como a los Looney Tunes.
“Coyote vs. ACME” es dirigida por Dave Green, famoso por “Earth to Echo” (2014) y “TMNT 2: Out of the Shadows”(2016), y escrita por los guionistas Samy Burch, Jeremy Slater y James Gunn, quien además de estar involucrado en el tratamiento original del guión, se encargó de producir la película. Es protagonizada por Will Forte, Lana Condor, John Cena, P.J. Bryne, Luis Guzmán, Martha Kelly y Tone Bell, al igual que contar con la participación de Arturo Mercado, Octavio Rojas, Sebastián Llapur, Ernetto Lezama, Jocelyn Robles, quienes se encargan de dar sus voces en español para Bugs Bunny, Gallo Claudio, Pato Lucas y Porky y Piolín, respectivamente.

Ketchup Entertainment. 2026.
Una de las principales fortalezas de “Coyote vs. ACME” es que es una película que tiene una absoluta claridad en su esencia. En lugar de funcionar como una secuela a entregas anteriores – estrategia que fue un rotundo fracaso en el pasado – el equipo creativo tomó una decisión más interesante; contar una historia sobre un drama legal con los Looney Toons.
El mundo en el que transcurre los eventos de la película es completamente distinto al de las entregas anteriores. No hay realmente nada que tengan en común exceptuando el hecho de que humanos y caricaturas coexisten sin mayor problema. Esto permite que los personajes animados tomen nuevos roles en la historia y sin necesariamente traicionar su esencia. Por ejemplo; el Gallo Claudio como CEO de ACME, Elmer como un Juez de la Suprema Corte estadounidense, Bugs como un informante y/o el Pato Lucas como un paciente clínico en un hospital psiquiátrico.

Como una historia del género de drama legal, “Coyote vs. ACME” funciona a la perfección. Vemos como las convenciones del género – la investigación preliminar, la conspiración, el debate ético y el clímax durante el juicio entre ambas partes – se combinan a la perfección con los gags que asociamos con los Looney Toons, haciendo que un género, que normalmente va dirigido a adultos, pueda ser divertido y dirigible para los más pequeños, y sin dejar de ser interesante o complejo. Resulta casi imposible poner en palabras el excelente trabajo que el elenco realizó en la película. Destacando las actuaciones de John Cena, como un egocéntrico abogado corporativo, Lana Condor, como una joven idealista y P.J. Bryne como el inútil secuaz. Sin embargo, es Will Forte, quien brilla como un fracasado y cobarde abogado que a lo largo de la historia y gracias a su relación con el Coyote, aprende a seguir peleando sin importar que tan imposible (y en algunos casos absurda) sea la lucha.
Por otro lado, el corazón de la película es sin lugar a duda el Coyote, quien, a pesar de no decir ninguna palabra, es escrito de una forma que le permite al espectador sentir una profunda empatía con él. Sigue siendo un genio – sus palabras – manipulador y sin escrúpulos, que busca desesperadamente atrapar al Correcaminos. Pero a lo largo de la historia vemos como es caracterizado como una persona solitaria que termina haciendo una amistad con Kevin Avery (Will Forte).

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“Coyote vs. ACME” es una excelente película que trata temas complejos, vigentes e importantes de una manera accesible, emotiva y sobre todo divertida para toda la familia. Es un logro su trato respetuoso a los emblemáticos Looney Toons, quienes han sido parte de la vida de generaciones enteras de personas. Qué mejor manera que celebrar su legado que ir al cine y ver esta gran película en la pantalla grande.


