Por: Alejandro Moreno.

La historia inicia cuando una constructora descubre por accidente una aún activa bomba de la Segunda Guerra Mundial enterrada en medio de un distrito habitacional de Londres. Rápidamente las autoridades inician los protocolos antibombas, evacuando a miles de personas, cortando la electricidad y llamado al cuerpo especial de soldados, liderados por el veterano de guerra Will Tranter (Aaron Taylor-Johnson). En completa coordinación con la policía, el equipo de Tranter hace lo mejor que puede por desactivar la bomba, pero la situación empieza rápidamente a escalar cuando Headley (Luke Mably) un miembro del equipo empieza notar que las cosas no son lo que parecen.
No muy lejos de ahí vemos como un grupo de hombres liderados por X (Sam Worthington) permanecieron ocultos después de la evacuación y sin ninguna duda empiezan a robar un banco que se encuentra completamente abandonado. El equipo de X es metódico, con objetivos y reglas claras, abren caja por caja seleccionado artículos fáciles cargar y vender en el mercado negro, pero oculto entre el caos destaca Karalis (Theo James) un miembro del equipo que cuenta con sus propios objetivos y hará lo imposible por cumplirlos.
A lo largo de la película veremos como estás dos líneas narrativas se van lentamente entrelazando, llegando hasta un climático desenlace.
«Zona de Riesgo» funciona como una máquina bien aceitada en donde todos sus engranes – o al menos la mayor parte – funcionan a la perfección, contando una thriller extremadamente entretenido. Una de las principales fortalezas de la película es que, a diferencia de otras películas del género, se concentra en mantener al espectador en el tiempo presente, enfocándose en que sus personajes hagan avanzar la trama por medio de acciones y no de secuencias expositivas. Este aspecto lo sentimos con la ausencia de recursos como flashbacks y flashforwards – este último sólo se muestra al final de la película – un recurso típico en las secuencias de atraco.

Otro aspecto que destacar son las secuencias de acción y de atraco, en donde el director, David Mackenzie utiliza su experiencia previa en películas del género como «Hell or High Water» (2016) y «Relay» (2024) para mantener al espectador al filo del asiento. Una forma en que logra esto, es por medio de que sus personajes tienen motivaciones perfectamente claras para el espectador, lo que hace que sea sencillo entender sus acciones.
A pesar de lo anterior, la película tambalea entre la transición del primer y segundo acto, en donde no nos queda muy claro, hacía donde se dirige la historia. Sin embargo, la película no tarda encontrar otra vez su ritmo, cambiando el status quo con plot twists que elevan la tensión y el interés de la película.
En conclusión, «Zona de Riesgo» es una entretenida película, apta para una tarde en familia. No paren de buscarla en cartera.


