«I Want Your Sex» – Reseña

Por: Irma Duarte

Hoy en día el discurso de la sexualidad de las nuevas generaciones es latente. Se han escrito un sin fin de piezas hablando y debatiendo acerca de si es o no es correcto que las juventudes rechacen tan abiertamente el contenido erótico en cintas. Si bien, esto es un derivado de las conversaciones en las que se busca establecer un ambiente más seguro para la exploración de la sexualidad y por ende, la recreación de (léase, que se hablen las cosas para asegurar lo consensuado tanto en lo real como en lo ficticio), muchos piensan que este rechazo alimenta directamente una manera de pensar que busca volvernos a reprimir con tal de tener mayor control sobre nosotros. Ante esta situación, han surgido películas que buscan señalar el tema, siendo parte de ellas “I Want Your Sex”, la nueva obra del director queer, Gregg Araki.

La película sigue la historia de Elliot (Cooper Hoffman), un joven que entra a trabajar como pasante en la galería de la artista, Erika Tracy (Olivia Wilde). Tracy es famosa por su aproximación a la sexualidad, haciéndola parte de su obra y buscando siempre ser explícita o incendiaria. Paralelo a su nuevo empleo, la vida personal de Elliot sufre – Minerva (Charli XCX), su novia, rehúsa acostarse con él y su amiga, Apple (Chase Sui Wonders), quien pareciera tener sentimientos por Elliot, le pide que por favor ayude en la renta del departamento dónde viven. Ante la profunda frustración, algo pareciera cambiar para Elliot: Erika le propone entrar en una dinámica BDSM con ella. La situación rápidamente pasa de ser placentera a dolorosa, llevando a que Elliot pierda el control y termine siendo parte de la supuesta desaparición de la artista. 

I Want Your Sex, dirigida por Gregg Araki. Black Bear Pictures. 2026.

“I Want Your Sex” es una exploración sumamente campy de las distintas aproximaciones hacia la sexualidad que existen hoy en día en nuestra sociedad. Desde la postura que busca rechazarla totalmente hasta aquellos que la disfrutan hedonistamente. Sorprendentemente, se mantiene firme en explorar ambos acercamientos, siendo igual de duro con los dos. Si bien, sí busca castigar el que la juventud rechace su sexualidad, también busca señalar que no es correcto aquellos que la explotan sin consideración por el otro. Araki logra hacer estas observaciones a través del humor, manteniéndose imparcial y honesto.

I Want Your Sex, dirigida por Gregg Araki. Black Bear Pictures. 2026.

Los protagónicos de la película son interpretados por Cooper Hoffman y Olivia Wilde. Ambos hacen una labor estupenda de llevar a la pantalla a una mujer sumamente atractiva, perdida en su performance, y de un joven patético sin valor de ir por lo que desea. Los dos llegan a las notas humorísticas sin perder aquello oscuro que se asoma que es propio del tema. El elenco que suma a figuras como Daveed Diggs, Mason Gooding, Chase Sui Wonders, también lo hace muy bien. Es curiosa la elección de Johnny Knoxville y Margaret Cho como los policías que le hacen ver al personaje de Hoffman la verdad de lo que vivió. En especial cuando ambos son cómicos que siempre buscan explorar los límites de lo correcto a través de su comedia.

I Want Your Sex, dirigida por Gregg Araki. Black Bear Pictures. 2026.

Si algo saca un poco de quicio dentro de la cinta, son los pequeños bits animados. Podrían no brincar tanto si estos no fueran rápidamente abandonados por el director, causando que queden como una gran incógnita que molesta más de lo que aporta. Asimismo, la participación de Charli XCX también deja perpleja a la audiencia. Sí, es una gran artista pero en esta cinta parece ser ella interpretando a una variante de sí misma en vez de realmente sumar algo. Además que no ayuda que todas sus escenas se limiten al mismo set – evidenciando que tal vez no estuvo más de 2 o 3 días en el rodaje. 

I Want Your Sex, dirigida por Gregg Araki. Black Bear Pictures. 2026.

En resumen, lo que Araki logra en “I Want Your Sex” es un comentario puntual acerca del punto en el que estamos como sociedad con respecto a la sexualidad. Logra hacerlo de manera humorística, orgánica y sumamente honesta. Sin embargo, lo más importante que hace con ésta – más allá del comentario – es señalar que estas conversaciones son de suma importancia hoy en día. Sobre todo cuando se nos busca reprimir y controlar cada vez más en el ejercicio de nuestra sexualidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *